El Valle de Aezkoa encierra historias que unos llaman leyendas y otros aseguran que han sucedido y suceden. Cuenta la tradición vasca que lo que tiene nombre existe, izena duen guzia bada.

Basajaun y Basandere

Señor y Señora de los bosques, son los más conocidos en la Selva, pues viven en seis de sus cuevas. Destaca la del monte Orhi, con una chimenea que saca humo el día de S. Juan.

El cristianismo, en su lucha contra estos paganos, los encerró en un círculo mágico formado por la ermita de Salbatore, la de Muskilda de Otsagabia y Orreaga-Roncesvalles, del que sólo escapan a Luzaide-Valcarlos porque espantaron al cura. Son seres peludos, altos y con una pierna redondeada.

Ella, muy bella, suele andar desnuda o lleva elegantes trajes. Como a las lamiak, no les gustan las ovejas blancas, con lo que tienen un rebaño de negras. Para moverlas, él se pone al hombro al macho, para que le sigan. Cuando oyen pasear a Basajaun los pastores andan tranquilos, saben que los lobos no atacarán el rebaño.

Eilalamiak

Las eilalamiak, llamadas en general lamiak, son sirenas traviesas. Tienen largos cabellos y pies de pato. Viven en cuevas y además de un peine de oro poseen tesoros que ofrecen de reclamo a los pastores para atraerlos. Asustan a la gente, entran de noche por las chimeneas… y por ello algunas han sido castigadas, como en Luzaide-Valcarlos que fueron conjuradas a vivir 200 años en la cueva Laminen xamindeia. Han construido puentes como el de Ligi o dólmenes como uno hermoso de Mendibe.

En Aezkoa también han sido muy conocidas. Las eilalamiak han perseguido tanto a estudiantes guapos pelirrojos como a muchachas hilanderas que salían de noche. Alguna nunca volvió. De tanto molestar, consiguieron expulsar a unas monjas que vivían en la ermita de Santa Engracia en Abaurrepea-Abaurrea Baja.

Unaia

El personaje más especial surgido de la Selva de Irati fue un hombre – oso.

Cuenta una historia que una moza de Mendibe iba camino de Otsagabia, y al pasar por la Selva de Irati fue raptada por un oso. Este la retuvo en su cueva, y de la relación salió un hijo.

Cumplido el niño seis años, madre e hijo consiguieron escaparse.

Al principio al vecindario del pueblo e incluso al ganado les costó acostumbrarse a la fealdad de este hombre- oso de descomunal fuerza, pero finalmente fue aceptado, convirtiéndose en el mejor pastor de vacas, un Unaia, de la Selva.

Otros Seres

Un ser desaparecido es Zazpi buruko sugea, serpiente de siete cabezas que raptaba a las mozas que se acercaran a su cueva en Xiximurru.

Lo mismo hace Gaueko, el duende de la noche.

Existen otros seres en torno a Irati, pero sus ganas de molestar a la gente hacen que sea más frecuente encontrarlos en los pueblos.

Los Mamuak producen pesadillas y pueden ahogar a sus víctimas, pero se espantan con una oración secreta.

La duda surge con Azantziliak, que arman ruido de noche, y no se sabe bien si son duendes o almas en pena. Para evitar estas almas errantes, cuando alguien muere, mueven una teja de la casa para que salga su espíritu.

Los Bokatalatsariak, son duendes hacendosos que lavan de noche.