La explotación maderera, debidamente controlada, supone así mismo una forma de mantener y mejorar la calidad del bosque.

El bosque representa el 60 % del territorio, siendo el 70 % hayedo, 9.662 Ha, la mayoría en Irati. El robledal representa el 15 % del total, con bosques en Orbara, Hiriberri, Garaioa, o Garralda que es uno de los más importantes de Europa de la subespecie albar.

La explotación maderera en el Valle se realiza en base a planes de ordenación forestal y es una importante fuente de ingresos para Aezkoa.

Hoy día al tratarse de bosques comunales, los vecinos del  Valle aprovechan los lotes de leña para el hogar y otros productos como setas y hongos, moras, arándanos y manzanas silvestres para la elaboración de licores.

Históricamente se aprovechaban además árboles para la construcción, bellotas y hojas para el ganado o carbón vegetal.

Desde el siglo XVIII las Marinas española y francesa se fijaron en estos bosques por la calidad de sus abetos y hayas para la construcción de barcos. La dificultad del transporte se solventó con almadías, balsas hechas con troncos llevadas por los ríos. A principios del siglo XX las empresas privadas introdujeron la técnica de barranqueadores con troncos sueltos, y después el transporte aéreo con cables.

Hoy en día los troncos se apean con potentes motosierras, se arrastran mediantemodernos tractores de arrastre o skidders y son transportados mediante enormes camiones hasta sus puntos de venta.